martes, 28 de enero de 2025

Elipsis suspendida/Clima Semántico

Capítulo 1 (audio)
Primo encontro
Marco Vidrio, el protagonista, ya es un infante de la nueva era de la humanidad que ya es Civilización T1. Marco Vidrio, desarrollador del nuevo modelo económico global está a punto de morir.
La importancia de la vida orgánica y la consciencia.
 

miércoles, 15 de enero de 2025

Dròfotó

 Enero, 2025


 Texto experimental que expone el conflicto bélico, en fusión con el placer sexual y sus simetrías con el devenir cosmológico.

Sueño

y... la pelusa electromagnética oblicua en el espejo; el estrobo suma aplicación en acero almohada. Amarillo simulacro suspendido al infinito: mayor equis de encendido neandertal.

     Encendido en geodésica intermitente. Mar de luz. Una ciudad se prende; se apaga. Píldoras de teclas cereza y sombras pragmáticas arrastradas de brillos. Satélites naturales artificiales rasgan el terciopelo ámbar en el túnel de Carcosa. Se proyecta el tejido contenido en distorsión. Gigante. El rugido septentrional materializado cuando a la pupila es cámara lenta. Fauces y garras de electrocución presentan la dama de hierro. Espanta y terror, tiernosauro balbucea cavernoso. Sentencias de crueldad. La trayectoria rompe carne y huesos en el sótano antiluz. No salvado, flota perdido y vuelto a construir. Cerebro convertido; demonio trasnochado. No amanece.

     Puerco cultivo soprano de viento, lata navaja y tejido carmesí. ¿Persecución transparente de película subrayada en la jeta ternura? El grano o el enjambre formulado de preguntas. Escenógrafos perpendiculares divagan su preámbulo sin cordura. Mejora severa, usa íncubos adrenoides. Suspensivos los puntos, ignora en la clavícula de elevación con la grúa de efectos holográficos. Cuando los caballos sin sangre, porque la naturaleza agoniza; de la grupa está por caer. Los ojos del puerco cuerpo, escucha el lodo, estremece su vibración. Unos lentes de oro o un telescopio o los ojos del búho. De nuevo la garra gigante. El gemido no nacido. ¿Quieres sed? Vino en el desierto. Concatena con cerveza que la espuma se pigmenta. Sólido, directo se pone célula, se pone célula, célula. Desnudez al humo escurrido, insemina al planeta columnas en agua de música científica. ¿Exhalas? Rapel sin abismo. Los pies buscan la nada, sumergidos sin color. Impermeables de tarjetas madre crepitan en la cámara de una oreja con sinestesia de aroma ciego. La araña pulpo se introduce cosquillitas en falopio desquiciado. Magnetar de trayectoria voraz. La luz no es garantía.

     Humo vibrante y la lluvia de estrellas refaguea las viñetas. Partes de la huida. Escenas sin estabilidad, producen vida espejo que observa de lejos la caída inminente de los aforismos. Olvidada sabiduría en desesperación, sin memoria de lo no acontecido que está por suceder. Los charcos alojan la espesura que los contiene. Unas plumas dibujan el cielo de las aves que rompen el vidrio de la ventana. Su compañera Sue. Escolta la agonía que ignora. Un ojo titila distante el advenimiento de la escoba y el recogedor. Aletean las escribanas de un horizonte solitario. Un veneno o un petardo. Un cazador antes del amanecer la amenaza con vituperios. Quisiera odiarlo, reventarlo como al vidrio y se perfila. Se mete por su boca a desgarrar paredes biológicas contando historias, escribiendo maldiciones. Y 2okrt3z carcajea su hipo desconcertado. Desconcertantes sus cuerdas de violonchelo. Se come las partituras; desencadena el rocío y el polen muerto. Apagado el brillo. Esgrime su oleaje indigestado de burbujas que no existen. Pero el acantilado se interna en sí mismo. Con ventaja la máscara y el filo.

     Un pulcro escenario. La mirada escurrida en pausa, gotas extáticas se niegan a la difamación. Uñas cortas acompañan el deslave invasivo de la roja en la coladera blancura. Partículas de vapor al descubierto por un sol intruso. ¿Cuántos hormigueros han sido cerebros? La mirada olvidada escurrida, congelada en la aceleración del ajedrez. El piso la convirtió en una pieza. Lujo sin objetos, sin shampoo y sin delirio, sin adiós ni radiación. Estruendo de un dedo inmenso amenaza al mosquito. Vapor. Calidez que hiela lo contrario de una emoción. Un alambre de púas la envuelve. La cordura engaña; no hay narrativa, es un momento tartamudo en la pista de carreras. Intenta el trámite del escapismo, pero ¿no estaba recordando su olvido? Comenzó a retirar los alfiles y los leones que saltan dos al frente y uno cruzado. Se arrastra la paradoja del cubo negro con caras blancas. Agonizante dibuja tornasolado el fénix de un Transam. Perdió el juego al ganarlo, porque se convirtió en reina, pero adquirió color. Los rayos del sol tardan en evaporar los átomos de la realidad.

 

Transición

¡Oh, topo que causas temblores de hartazgo! Muñequeras constrictor aconsejan la distorsión en las nubes y la maleta se triangula placentera de red pillow, heroína, senderismo del dragón. Delicia constelación sibarita que forma un lago en el cráter escarbado saboreando la descompresión del vacío no vacío. En ataque sicótico embalsama insectos, sus reflejos exclaman retórica que traslada exoesqueletos. Insulta motores en morse. Sin grutas para el aerógrafo, lamía la caverna córnea. Sigue salpicando el puente y las herraduras deambulan estructuras en distorsión. Mientras tetas digitalizadas, fierro intermitente. Rojo vivo y muerto al mismo instante. Se colapsa el tiempo ¡y lo que le pasó al que montaba la partícula! Radiante. Un nuevo conducto, la más reciente ablación hecha por el gran devorador. Oort lanzaba piedritas, peligrando el experimento. Pero eran lo mismo. A la inversa, el óvulo disparaba por selección y se fundía con el astronauta que giraba a 30 revoluciones por segundo. Un tiro imposible. Las vísceras del casco lo transformaron en medusa. El ente encerrado miraba a través de su visor. Una cortina de cuentas fulgurantes. La energía negativa que no es masa sino gravedad. Después más. Algo; un muro interminable, cristalino. La estructura desayunaba hoyos negros. Lamíalos. Un gemido sinfónico de silencio con aroma a estática. Un eco. Un grito que se retroalimentaba en el muro. Las galaxias colapsaban al topar el muro y las chispitas se volvían inmensas 10 a la menos 32.

     El cigarro humeaba dimensiones de arena. Vibraciones de hongos hidrógeno exhalan motas de asociación en tiempo negativo. Cadáveres nacen con dolor a lentitud. Colmenas de astillas modifican sus proporciones. Que órbitas las violan encéfalos gratuitos. Aguja en zanjas de metralla. Disco tormenta; amplifica la vibración del surco. Seguía la cortina a las tres madrugadas: una negra de luces rojas, una azulada de luna blanca y una color ámbar de avenidas ajustadas a sus curvas. Cantos guturales de conflagración. Caliente vacío de piernas encalladas en mi plancton al sorber su malteada de gemidos. Notación de púbico o público soneto.

     Entre espacios de prótesis se flexiona la cicatriz diarrea del emperador. No declarado por un martillo cómplice. Legislatura de coladeras. Punto y aparte, las manos asignatura de paréntesis. Todavía disparas incógnitas con cifras cero. Sí, H torpedo se lee con asma pacificadora. Vaca con prótesis abruptas de mail sin juicio, como un diccionario que induce al vicio. Antier se definía quebrados los huesos; son partos cosidos en silencio por la superficie y prematuramente se cayeron los puntos de los dados. En cólera membranilla señala organelos tan suntuosos los toiletes 00. Tratados inminentes colorean las colinas de fuego, nieblas bioquímicas, ímpetu de los condenados con dientes de plomo. Túneles de murmullos. Dana. Empalizados.

     ¿Justas del fin? Pirámide subterránea sin cerciorar las navajas de tijeras sea invertida de anticuerpos por epidemia semántica de sexxxoo; hiel de reproducción en compact disk. Se traslapa de localizar primates mancos y calvos; pretendientes a las líneas rojas. Piezas de camino al turbocargador crepitan la masa invisible de materia que dan agua al prisionero en pequeñas dosis, para que delate por fin su miedo. Que se delate por miedo. ¿El faro perfora su histeria en el confinamiento oscuro que nieva o contempla el solo del pianista; el beso de una fémina? Antorchas subacuáticas en retroalimentación. Obeliscos atacan el paso anticipado que destruye su no-voluntad. Preguntan la altura potencial para convivir con ciliados y flagelados. Periodos de vacío, eyecciones congeladas de uva y carmín. Caen de los árboles síntomas de posteridad acumulada por el albedrío de centinelas con pulsos eléctricos. Extinciones irrigadas en cada encuadre. Las tomas o las dejas oxidadas en papilas agridulces bailando twerk. Aceleración calculada que produce petróleo en dos segundos. Disponible en amazonas de frutas impresas en moléculas de elastómeros suicidas. No es la cuadratura del círculo. Chez vous.

 

Albor

Riel de serum, de piedra, de pulso, conducto respiradero. Radiografía de alicia simbiótica prodroga, goo; espía capturado dirige piromanía. Destila por la placa del cine holográfico. Misil de Sara Thrustzoofilia: pedal con roce y freno tubo a largo alcance. ¿Quiénes se disculpan por la turbo modelo antiguo no disponible en grafeno de entrelazamiento?

     ¡Luces! Luces untada de perla cachonda nipple jamón. Discurre el polvo de párpado que termina hoy, también hoy. ¿Quieres anhelo en las rocas, sobredosis? Otra vez de nuevo. Sella el botín de cuadricula retícula. Déjame creerte fumada en punto G; 30 o clásica los saluda. Es simple. Perfume para la proa de un cuerpo de labios. Sobrepón a tu desconcierto cuando el salvador de la luz capturada desde el exterior. Voltéate brutal, humedecida, amoniaca. Antes intoxicada, presenta la perforada humor vítreo de lo que se ¡pinche! Tus etiquetas epidermis, monitor venida de miel, de pegamento; venida de hiel, de cuencas revienta la portada. Escorpión al mecánico, el socio a la guillotina. Capullo, fresco sábila: Disparo sideral. ¡Tiro perfecto!

     Quítate la ropa en el restorán, metete a la caja y disfruta en los engranes. Copula ruidosa, revienta la máquina que quiero escucharte. Clama diez mil perfecta, salte en el liguero. Llévame de la mano. Pon tus pies en mis costillas instrucciones cero. Formas cre–pus–culo. Intacto suvenir, mi suvenir; tu bosque clandestino de tiempo. Metámonos juntos, ¿tú qué opinas? Inminente vulva ostensible por sincrético ras del simún. Articulación del cráneo, inmóvil: sinartrosis. Fresca molotov. Opaca el sonido del jardín. El pasto escupe a la cara de los transeúntes pletóricos sumaban los sueños en su pared. Les devuelve gargajos petrificados. Regulador de corriente. Las gafas se estremecen de paráfrasis estigmática y las corrientes bañaban su entropía de entelequia. Sodoma o Gomorra de espuma en cama de agua con vibrador para los santos. Entrena en ligas que la única patria es mi cuerpo y el extranjero de las mujeres. Punto de inflexión acalambrada, forzada por pinzas de equilibrista con los electrodos puestos en las terminales más beligerantes, arremetedoras. Pistón coronario, caja de música, creador de estelas galácticas; incesante atributo de torturas para las mitocondrias.

     Tijeras para la guerra. Impías granadas concupiscentes. Anular la comida de los órganos inútiles y el último producto fecal para los discursos de los calvos presionados ya sin dientes en concejo. Cubrámonos con látex de operación quirúrgica. Tal vez se callen. Cámbrico otra vez. Trémulos sus mugidos artríticos suenan discursos que preceden al Cromagnon, anticipando un error que puede ser resuelto 0+1. Pantallas exudan metano de radiación semántica. Las alas de los cines proyectan cruces y cuernos. Párpados mutilados bañados por la lluvia. Lágrimas de un no nacido que se resiste a volver de la muerte. Se lanza de cabeza para estrellar su nave espacial. Trémolo pausado construye eternidad en cuerda floja. Recuerda caer junto a granos destellantes de tiempo. Una nebulosa magnifica, incapaz de filamentos, sabedora de la nada. La escafandra electromagnética, volición sin referencias. Implosión ordenada partícula a partícula. Secretos secretas había una vez. Colisiones inequívocas de la invocación. Permanece el eco insuficiente de la herencia que mantiene aleatorias las mutaciones. Estertores majestuosos, residuos analógicos que niegan la acumulación de un evento perpetuo. Se desarrolla, cambia, estimula su antagonismo. Atropella a la enfermera y le chupa la sangre porque aprendió a ser inmortal. Antes de golpear el suelo. Quiso empezar diferente la ruta de los vinos y los quesos. Lindo engendro que vive siendo monstruo. Hará Ctrl X a los de su clase.

“Mi cáncer anticuerpo exhalado e inhalado en ácido molecular. Doncarmamón. Mastica el código de barras que portas conejoraboverdemiembrozanahoria. Exíliate al asilo que aquí estorbas. Cristas, Dimas y Gestas, muestras miserias, grotesco caníbal. Retrasas el asunto. Blah, blah. Pódium cabeza hueca. Hongo político en los quesos. Profiere presión en contenedores de huesos saturados de huecos. Cada vez que inspiras más, inspiras menos. Alud de peso bruto que arranca la bandera infame. Tantos colores vueltos blanco y negro. Gama de grises. Caldera de hierro al usurpador del ego, de maquetas, de videojuegos. Interrumpes la sobremesa. Make’em do what U want them to. Exhibicionista que indulta el estupro. Corres en las mañanas, te alejas en el sueño de los ojos abiertos. Y en la noche el pancito y la lechita. Retorno al laberinto de la doble rendija.

“LarutaNaturaL”.

Reflejo de calles húmedas. Botas y gafas de sol en la noche. El viajero del no tiempo. Un portal antiluz. Contraste hermético de un pensamiento antiguo. El misterio no es misterio tantas en mi nombre onda expansiva.

 

Evolución neuronal

Metal traslúcido

Planeación civilizatoria

Ser

>Más que<

humanos

 

 

La paradoja del hombre que mira una máquina, que mira a un hombre.

  Por: Emmanuel Ciaro Antes de desarrollar el tema, debo aclarar que, al presenciar la evolución de una entidad que podría no requerir d...