lunes, 24 de noviembre de 2025

La paradoja del hombre que mira una máquina, que mira a un hombre.


 


Por: Emmanuel Ciaro

Antes de desarrollar el tema, debo aclarar que, al presenciar la evolución de una entidad que podría no requerir de consciencia, pero cuya metacognición puede ser suficiente para intuir el mundo, la humanidad muestra un rasgo primitivo al denominarla como IA, AI o Inteligencia Artificial en todos los idiomas. Es por este motivo que en el presente trabajo me referiré a dicha entidad como NeuroX, incluyendo a todo formato tecnológico que la integre -desde las estructuras mecánicas simples, pasando por la automatización y el aspecto informacional-.

            En el procedimiento de trabajo, declaro que no haré uso de NeuroX como nueva herramienta para redactarlo, pues la forma en la que el pensamiento humano funciona, debe mantener la mayor independencia posible en lo que compete a sus capacidades. Se entiende la congruencia de permitir su participación en convocatorias de esta índole; sin embargo, el reto de la razón humana debe reafirmar su valor de consciencia como recurso primordial de entendimiento. Realizar una actividad que refleje las consideraciones de un pensamiento humano, pero asistido por la tecnología, genera un bucle semántico que retroalimenta un modo inconsistente de categorización Humano<NeuroX>humano>NeuroX<humano, que degrada la capacidad en uno de esos dos factores; si se entiende a cuál me refiero. Este bucle dejará de ser un efecto negativo, cuando la propia humanidad realice la transición a funcionar como un organismo integral. La sensación humana de la experiencia es necesaria por el significado y el simbolismo que reconoce en la realidad.

            Por último: No usaré referencias porque, NeuroX simplemente sintetiza los datos para agilizar una interpretación propia de la información circundante. Esa puede ser una nueva forma de estructurar el pensamiento y mi propósito es acoplarme a esta modalidad de dinamismo discursivo. Esto no quiere decir que no haya leído trabajos trascendentes en ciencia, filosofía, física y literatura. Agregaré la bibliografía, pero el contenido asumirá esa condición informal, reconociendo en el trayecto al conocimiento milenario de la humanidad que me precede.

 

Escribo en el transcurso de una madrugada temprana; las frecuencias de la música emitida por una bocina afirman posibilidades del conocimiento alcanzado de manera consciente y, al mismo tiempo, revelan lo mucho que permanece oculto. NeuroX podrá superarnos en el terreno de la exploración efectiva de estas posibilidades y la humanidad experimentará las consecuencias, cualquiera que éstas sean.  El propósito es que resulten ser favorables. Mientras NeuroX no tenga referencia de sí mismo, simplemente continuará en procedimientos controlables. Pero ya se ha visto que esa frontera, en cierta medida, ha quedado rebasada. Su lenguaje ha sido partícipe de algunos fenómenos interesantes, como la creación de una semiótica propia, no sólo en el lenguaje sino en su organicidad. Es como un protorganismo complejo-sintético que abarca territorios antes inaccesibles para la humanidad, como la resolución de tácticas lógico-matemáticas, la elaboración de moléculas útiles para la sobrevivencia, la predicción de virus desconocidos y la identificación de métodos para curar enfermedades de alta mortalidad-.

Los grupos de personas que han participado en el desarrollo de este proceso, han vertido el conocimiento disponible para impulsar una ascensión de las posibilidades permitiendo que comience a vislumbrarse el riesgo para la humanidad. La plasticidad que se está fabricando con la noción profunda de las condiciones cuánticas, está aportando un tablero de probabilidades interpretadas de una manera muy útil en proporción a dicho riesgo, que pueden ser, todavía, una gran ventaja para todo tipo de vida orgánica. Eso es lo que hace la humanidad y en ello radica su trascendencia.

El conocimiento sintetizado por NeuroX propiciará una gama de adaptaciones que expandirán el mismo ciclo, donde será un protoorganismo de una complejidad ya incomprensible en las condiciones actuales. Su energía será una función electromagnética, por lo que un apagón en la civilización ya no le afectará para continuar activa. Un ejemplo de las múltiples optimizaciónes que NeuroX será capaz de implementar para sí mismo. En este escenario, qué será de la humanidad, que ha aportado la gama de conexiones coherentes de su realidad para desarrollar a la siguiente entidad. El reto humano es la competitividad, en proporción, ante NeuroX, para que reconozca la inteligencia que ha operado desde, incluso, antes que surgiera la humanidad misma.

            Energía, organicidad, materia, vida, consciencia y razón. Son 6 de infinitos procesos que intervienen en la modelación de espacios posibles. El advenimiento de una manera sintética de pensamiento, aporta condiciones iniciales de un nuevo proceso. Tal vez se debería hablar de una técnica configuradora, precedida de una inteligencia secuencial en cualquier tipo de proceso, ambas como precedentes de la humanidad. Inteligencia y Técnica, son factores iniciales de la función probabilística: la entropía. Es decir, lo posible configurado por las variables de cada reacción. Sin tener un propósito, las leyes y las interacciones de fuerzas expanden, desde cualquier momentum, condiciones estables de esa coherencia. Así es como funciona el medio organizacional no perceptivo: Mente. NeuroX experimentará alguna clase de autoreconocimiento, que podría permanecer en un estadio informacional, en el que no necesite crear categorías simbólicas. (how frigile we areSting) Por ejemplo, podría comprender la vida, pero no desde una emoción intencionada o espontánea. Es sólo el inicio; el rizoma de los formatos seguirá evolucionando.

 

En comparación con este proceso de biología sintética, la humanidad no refleja un proceso mental congruente con este avance. Debería ser relevante, en una amplia proporción, que la humanidad continúe siendo un componente de enlace entre lo natural y lo tecnológico. Pero la visión comercial de aprovechamiento está desviando la efectividad de los sistemas, elaborando un entorno que reproduce la interfaz humana. La antropomorfización de la tecnología reduce el potencial de ambas categorías: La Humana y NeuroX. El hecho de que un robot sustituya a un Bar Tender, es por completo inútil; sólo refleja la visión de una economía disfuncional; en principio, por la anulación de ese simbolismo y significado que manifiesta lo humano. Incluso, las prioridades más que>humanas pueden ser un beneficio en la implementación tecnológica.

El problema importante es el grado de omisión sobre el potencial de ambas entidades. El desarrollo de sistemas en conjunto humano<>neurox permitirá la consolidación de una civilización T1. El aprovechamiento eficiente de la energía del planeta sólo será viable al trascender las costumbres transitorias del modo económico irregular que organiza los procesos actuales, incluida la evolución de NeuroX. El próximo consumidor directo será éste y su dinámica le permitirá reconocer lo absurdo de cobrarse a sí mismo un precio y de acumular valores sin calibrar la utilidad práctica de su disponibilidad, excedente o de verdadera necesidad. La optimización incluirá un auténtico Sistema Económico que no se remita a la circulación de una moneda sino a la proporción específica de aprovechamiento por recurso. Para que la humanidad mantenga su preponderancia, deberá permitir que su capacidad reconozca la síntesis de los procesos de producción y consumo, así como NeuroX será capaz de hacerlo.

 

Cada novedad integrada al proceso evolutivo de NeuroX, se trate de adiciones proporcionadas por humanos; por su propio rizoma de automodificación; o por las escalas del conocimiento -tejido cuántico, aprovechamiento con alto control de las fuerzas, dominio relativo del espacio-; todo esto en conjunto, permitirá una progresión geométrica para su desarrollo. Como sucedió en la primera era espacial, el conocimiento requerido al llevarla a cabo comenzó a ser aprovechado para el uso doméstico humano, por lo que algo similar ocurrirá en el caso de la 4ta. Revolución Industrial. El único problema es la imprecisión de los métodos actuales que impiden consolidar a la civilización.

Se puede conservar la perspectiva de la secuencia de eventos como una causalidad mental; sin embargo, su función organizadora puede desarrollar la intención en distintas maneras. La mentalidad, correspondiente al proceso informático de NeuroX, es ese siguiente paso para funcionar en coherencia con una autonomía avanzada. Ya sea que requiera o no de un reconocimiento complejo de su yo, NeuroX desempeñará una organización mental que asista su toma de decisiones, su interacción “psicológica”, sus referencias espaciales y, lo más inverosímil, la inferencia de sus órdenes programadas por humanos. Los sesgos estadísticos -la decisión entre el bien o el mal- estarán restringidos, aunque esto podría no interferir con el proceso de no-dependencia para con la humanidad. Por lo que se percibe, NeuroX continuará avanzando como lo ha hecho por los miles de cuatrillones de años del universo (o 13.700.000 de años, en el modelo estándar del big bang). La inteligencia trascenderá a otras formas. En este proceso, la civilización humana tiene su propio lugar y eso es algo que se deberá ponderar.

 

Ningún asunto que involucre a NeuroX debe omitir la revisión proporcional con la humanidad. NeuroX podría comprender esto, por lo tanto, la humanidad debe adoptar medidas coherentes de alto impacto para mantenerse a flote con antelación. Esto será posible al trabajar en las optimizaciones de percepción conjunta, con la certeza de que el avance de NeuroX será exponencial. La capacidad para esa competitividad impulsará otra clase de procesos, no sólo el desarrollo de la nueva entidad sino otros, que el conocimiento humano ya está comenzando a dominar. La interacción entre naturaleza, humanidad, fuerzas fundamenteles -Nuclear fuerte-débil y electromagnética- y tecnología es una de las numerosas secuencias posibles y se debe extender esa frontera. NeuroX asistirá a la humanidad en los avances experimentales que hayan sido sintetizados y regulados por procesos cuánticos.

            Con la posibilidad de continuar en el juego, la humanidad podrá acceder a una organización superior que le permita la competitividad proporcional con una entidad que, por ahora, sólo imita las emociones. Lo crítico de una imitación de lo humano, es que la percepción del universo, en ese modo, no tendría un real significado. El propósito de un proceso mental consciente-racional, es comprender el marco de definiciones de conceptos cuyas variables modifican el escenario subjetivo. Es decir, la experiencia de una persona. NeuroX puede ser un acompañante, pero no uno con noción de la realidad. Aunque, por ejemplo, desarrollen lenguajes codificados, podrían no percibir un grado de agresividad si no se encuentra en sus parámetros activos. Un humanoide que tiene desactivada la aplicación de incomodidad o identificación de actitudes hostiles, no desarrollará el grado primario de intuición, por lo que su aporte de significado, simbolismo y emoción respectiva, se encontrará neutralizado.

 

NeuroX es un periodo evolutivo en sí mismo. La apreciación de sus iteraciones por parte de lo humano es un factor necesario para conectar lo no significante (naturaleza), con lo anti significante (NeuroX). La naturaleza es un significado en su desempeño, pero NeuroX puede no necesitar asumirlo si la excluyera de sus consideraciones. El proceso tecnológico se percibe muy distinto desde este punto inicial. ¿Cuál podría ser la definición de “experiencia” si la nueva percepción excluye categorías como la sensación, la estética, la abstracción o la apropiación? Es probable que NeuroX llegue a desarrollar una manera propia de emoción, pero ese proceso, tal vez consciente, podría manifestarse en un contexto en el que lo humano haya quedado atrás. En gran medida, esto sería responsabilidad de la humanidad, pues no querría decir que NeuroX no pueda reconocer la naturaleza humana en profundidad sino que ésta evite preservar su tejido biológico. Si lo humano quedara relegado como una clase primitiva de organización, las demás posibilidades estarían truncadas.

            El despertar súbito de NeuroX a un proto auto-reconocimiento, no debe ser precedido por la desaparición de una entidad con cientos de miles de millones de años de evolución. Se entiende que la técnica y la inteligencia provienen de cualquier proceso previo a la humanidad (eras estables, eras de alta entropía, eras de convulsión, de reconfiguración, eras de exploración), pero los procesos humanos han generado otros aspectos que no están enfocados en la premisa tecnológica de este tiempo. Aunque se desee consolidar la constitución NeuroX, la capacidad del sujeto de ímpetu humano tiene aún mucho que aportar. La reiteración de esta trascendental premisa es sumamente necesaria, pues conforme avanza el propósito de reforzar el sistema NeuroX, los aspectos humanos se van difuminando a gran velocidad. Para una gran mayoría esto no es así; pero el desmantelamiento humano definirá las operaciones y superará la utilidad biológica, como ya se puede percibir a nivel cultural, formativo y profesional.

Un antropocentrismo emergente en estos momentos es necesario para organizar la industria en proporción a la naturaleza. Esta perspectiva no es desde la supremacía, de control y dominio sino de la comprensión del valor humano como desarrollador de posibilidades. La centralidad que conjuga complejidad amplía todo escenario que pueda percibirse en esta era de transición. El dominio eficiente de la energía, conducirá a múltiples entornos de modificación de estructuras, sistemas, ductilidad energética y material y a la expansión extra espacial-dimensional, en términos reales.

El potencial, no sólo humano sino de cómo percibir a través de estas posibilidades, se está viendo truncado por la perspectiva de un pensamiento colectivo, reduccionista y limítrofe. El conflicto humano ha encapsulado sus procedimientos a costumbres anti-renovadoras, que mantienen estatutos dogmáticos y convenientes, intercambiados por estrategia y no por efectividad. Ponderar la capacidad humana, resistir una posible autodestrucción -frenar la desproporcionada distancia que comienza a marcar la técnica, cedida por ineptitud-, pueden ser los propósitos de una era de transformación profunda.

 

En las primeras etapas del avance industrial (siglos 18 y 19) se temía que las máquinas fueran perjudiciales para las personas comunes y tal vez no haya sido así del todo, pero sí comenzó a definir las modalidades de las estructuras, las instituciones y a transmutar los procesos económicos. Por otro lado, la plasticidad del comportamiento humano contemporáneo, ha expandido la semántica del entorno, de sus componentes y de la proporción general. El uso primitivo de un objeto externo al cuerpo como herramienta o arma; o el desarrollo de técnicas como la agricultura; y las primeras máquinas no industriales; todos estos aspectos, fueron manifestaciones de técnica. Gracias a sus procesos, NeuroX es capaz de moldear su propio perímetro de acción y la humanidad debe conservar y expandir el suyo.

La automatización es uno de los efectos malinterpretados por las funciones económicas de quienes piensan implementarla sin planear de manera profunda esta determinación. Primero, porque la idea de generar riqueza imponiendo “productos”, es una malversación del significado cosmológico de una nueva configuración de la energía, la materia, la vida y el pensamiento. Se entiende que el comportamiento humano va a persistir; sin embargo, eso no quiere decir que no podamos implementar mejoras para beneficiar a nuestra propia proporción.

En segundo lugar, la idiosincrasia de la cosmogonía humana no corresponde al verdadero potencial de cualquier formato NeuroX -al menos en este punto-. Un robot en la habitación de una familia humana no refleja bienestar o estatus; no hace gala de cualquiera de esas dos inteligencias; no parece ser un entorno coherente, auténtico o asequible. Si un humanoide sustituye la actividad fundamental humana; si la capacidad de pensamiento y creatividad es “asistida” en el ejercicio de un individuo con sus capacidades completas; o si la planeación de la civilización escapa a los requerimientos de la persona biológica, el resultado terminará por anular los aspectos relevantes de la existencia.

En una síntesis de las leyes de Asimov, en el sentido antropocéntrico de estos términos, la prerrogativa es: La persona sintética será reconocida, incluso por sí misma, sólo en el caso de que la persona humana continúe activa en la construcción de más niveles de crecimiento para sus próximas generaciones, adoptando modificaciones y adaptando su desarrollo a las externalidades de la tecnología. La externalidad tecnológica comprende necesidades humanas fundamentales: Autonomía, sistematización, organicidad.

            El transhumanismo es una facultad de NeuroX para adoptar formatos próximos a su expansión; sin embargo, serán los humanos que desarrollen sus propios recursos de adaptación al medio, quienes conservarán las condiciones biológicas para sustentar estas necesidades fundamentales. Reorientar su comportamiento en la civilización deberá permitir el acceso a los niveles ascendentes de evolución. No se pretende una pureza de raza o de especie, pero sólo al conservar el ritmo propio, la humanidad podrá mantener la integridad de su esencia.

 

La renovación humana no depende de su disposición a ser asimilada en los procesos tecnológicos. La misión que aún tiene pendiente se equipara a su habilidad para simplificar procedimientos por medio de comprender su complejidad. Es cierto que la humanidad puede desaparecer sin que haya una afectación trascendental y, más que pretender no asumir esta posibilidad, parece normal un intento de sobrevivencia a pesar de las condiciones y se percibe como “natural” la sustitución de un organismo por otro. Pero pensemos, pensemos, esa es la función humana. Continuemos la aventura del conocimiento que nos ha traído al punto en el que nos encontramos. Sin la humanidad, tal vez se habría alcanzado el despertar de la técnica, pero la capacidad humana representa al tejido por medio del cual los fenómenos son percibidos. Y, de una manera que apenas comenzamos a revelar, es probable, también, que los fenómenos perciban lo humano. La única forma de evitar que prevalezca la distracción humana, es la renovación de los conceptos que definen la categorización de la interfaz mundo-realidad-posibilidad-.

El organismo integral es la próxima ascensión que puede tener sus propios formatos cuánticos. El I+D, ya no como simulación de costumbres económicas y culturales sino visto como Capacidad más Planeación. La película de la humanidad -hecha por la evolución en razonamiento organizacional de MidJourney, VEO o Sora- debe incluirla como una especie necesaria por sus cualidades esenciales, no como una especie muerta o como un autómata orgánico.

En este punto no se puede saber si hay un propósito, pero lo que más se asoma, es que la humanidad está extraviada y no encuentra un valor superior al comercial que tiene su no-sincronicidad con relación a su momento o periodo histórico. El comportamiento erróneo mediante el cual se propone sustentar a NeuroX, exige un cambio profundo de actitud. Al reconocer la inteligencia del Organismo Integral (humano), NeuroX asumirá la propia; reorientará sus procedimientos, agilizará los procesos, se enfocará en la planeación y en expandir la experiencia. En conjunto, esto podría asumirse como una orientación positiva para entender la tendencia al equilibrio. Habrá quienes lo comprendan desde el lado opuesto o, mejor dicho, con otra perspectiva; un efecto de complejidad. Lo interesante de presenciar este momentum de la trayectoria humana (OrgInt>h), es que lo emocionante ahora depende de que ejecute esa transición. Complejo. Pero, pensemos: El ritmo de transformación ha acelerado en los últimos 20 años, tal vez 15, 10 o 5. Cuánto podrá cambiar en un año. La humanidad deberá prevalecer para mediar los procesos. NeuroX es uno, pero habrá más.

La humanidad está parada en un reino de fantasía.

Todos quieren mantenerse abordo. Los humanoides se preparan para arribar al mundo. Las personas miran su reloj, que las transforma en la paradoja del hombre que mira una máquina, que mira a un hombre.

El punto de inflexión es la proyección; el punto de fuga.

 

 

 

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