1.
El páramo desolado se funde cielo sepia; en la bruma se vela el astro; rocas rasas y polvo componen un escenario interminable. Calor. Ahí, donde los viajeros se descubren confundidos y exhaustos, se detienen; cuando intentan regresar, llegan al mismo sitio. Su equipaje en el suelo es el recuento de un descanso aplazado por el pánico. Algo se ha desvanecido.
Sus ojos buscan la presencia del viento que no aparece. Los tobillos se apoyan sobre una zalea de pies despellejados. Las maletas acumulan la temperatura de la desintegración y se desploman. Tan frágiles de caprichos.
Personajes sin sendero, arrojan sus residuos en esputos desafiantes y brindan con el vino de la memoria que se escapa. Podrían considerar que están perdidos, que se esfumaron del mundo, pero no hay tiempo.
La espesa saliva se extiende en su rostro como el golpe de un látigo. En grietas de sangre se resquebrajan. El resto de los fluidos exprime la tormenta de sal en las camisas. Despojos de comezón; recipiente de torturas que se curan. En sus ojos abiertos se atascan los párpados; costras irrisorias de agonía.
El cuerpo que rebosaba de funciones se convierte en un trozo de tejido seco replegado a los huesos y la estupenda textura de la arena se nutre indiferente con el extracto de días que se terminan. Los viajeros caen de espaldas con las pupilas petrificadas. La fuga inexorable del cuerpo que abandona sus vestidos intangibles se aloja en el tiempo como en sueños. Tirados en el suelo presencian el final del comienzo que los transforma.
Planicies asentadas, vestigio desintegrado alguna vez antes. Los viajeros reconocen que el cielo no fue cielo, ni la tierra, tierra; que el paisaje no es más una figuración del intelecto.
Y por fin el viento
despectivo
se precipita
dispersando polvo en el ambiente;
borra la traza de los
viajeros
para declarar que no
son bienvenidos
2.
Cuando el ser primitivo mire por el ojillo de la puerta
esa puerta que se postra sin marco en el desierto
se dará cuenta que el dios que algún día imaginará lo mira
desde el otro lado
igualmente aterrado de verse reflejado en sí mismo
El proceso desfasado en sí mismo refleja la abstracción de
la realidad ajena a la percepción.
La vida y la razón, en este caso, se encuentran integradas
al albedrío de la fenomenología
Universal.
En el principio, el papel de la vida estaba reservado a ser
la ecuación de lo improbable,
como la materia en la nada absoluta, como la sublime
cuadratura de lo absurdo en la
consciencia y la razón.
3.
Los ojos de aquél que se encuentra dispuesto a presenciar un
espectáculo se
pasean por la superficie atiborrada de cuerpos. Escucha los
carraspeos de los que
se ahogan con la sangre acumulada en la garganta implotada
en las arterias.
Viene ensuciando sus ropas cayéndole de las mangas el moho
de los siglos
Pasados.
Nadie supo de su presencia. Fumaba un cigarro y jugaba con
un cuchillo
Sangrado. Erzra el recibidor de las plegarias, vestido con
pantalones y gabardina
de pellejos. Llevaba un sombrero.
Muertos y agónicos exigían el alivio de juicio que revela si
el pulgar se encuentra
hacia arriba o hacia abajo. Exhuman castigos vanos; una
verdad grabada en el
epitafio de los muertos perdidos.
Dónde De cualquier manera
Gimiendo me entrego al placer de sobornar al pudor
El dolor servido en mi copa es el mejor vino
Los muertos reciben
con los seres que lloran
su descanso
que lloran su descanso
El silencio abre paso a los implorantes Inorgánicos
Su verdad se funde con el engaño de su presencia
Las mujeres son desterradas con el trámite de un miembro al
rojo vivo
eyacula sobre ellas
el crúor de morir
¿Y que pueden decir si no tienen boca?
Aquél, acompañado de una puta
eliminando sentimientos
Ya no hay restos
Abandona los cadáveres
¿Qué esperaban del tiempo cuando los apóstoles del olvido
recogían los
escombros destrozados por el tedio?
Un festín de carroña servido en los platones
Ratas muertas cocinadas con incienso
No es cuestión de quedar inermes ante lo invisible
Es preciso deshauciarlos
Presencié el espectáculo en re– transmisión La ventaja de la
muerte como
consecuencia del conocimiento resulta un privilegio en lo
que impuse como un
castigo
–He sido llamado a escena en el teatro de las pesadillas La
obra está escrita por
nosotros La llamamos Kaos C ́ro El primer acto es sobre un
manicomio donde
los humanos son instrumentos contenidos en sala de disección
electroshocks
buena muerte En el segundo acto un hombre es lobotomizado
para estudiar sus
reacciones nerviosas al hacerle una disección a lo largo del
tórax -el resultado se
reproducirá en una pantalla de pulsos neuronales El papel de
la camilla es muy
difícil debido a la postura Los brazos fungen como tirantes
para sujetar Yo
represento al generador de energía También hay una hermosa
joven que
conectada en mí representa a los electrodos con esponjillas
El tercer acto es ocurrencia mía Se trata de una pequeña
historia donde un viejo
llamado Fesest se rebela a su sacrificio para no quedar
encerrado en el paraíso de
las cárceles mentales donde los habitantes secan a sus
huéspedes hasta
exprimirles la última gota de voluntad
Tiene miedo de ser un títere
Fesest logra desprenderse de la cruz y se abalanza contra
sus verdugos en coraje
espumoso le sangran las cuencas comidas por los pájaros el
resto de sus
miembros y la costilla Grita blasfemias a su Padre con la
frustración de saber
que no lo escucho Ya no se burlarán de él diciendo que fue
un Hippy porque
Fesest se acabó La historia de milenios de historia se
vuelve desde entonces un
mito
R I P
Pensar en mi es
insulso
Mientras seguirán
balbuciendo
A favor En contra
Mejor
aF dF oD 101
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